Pan casero

Pan casero

Aquí te enseñaremos cómo hacer pan fácil y rápido. Existen varios tipos de panes pero esta es una receta de un pan tradicional. Y no te preocupes porque aprenderás paso a paso su preparación y así podrás hacerlo en casa cuando quieras. Hoy aprenderás a hacer tu mismo 8 panes en tan solo 1 hora y media.

Ingredientes

  • 1 huevo
  • 1/2 taza de agua
  • 1/2 cucharada de sal
  • 2 cucharadas de leche
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 2 tazas de harina común
  • 1/2 cucharadita de levadura
  • 2 cucharadas de mantequilla

Preparación

  1. En un recipiente mezcla la harina, la levadura, el azúcar, la leche, el agua y la mantequilla. Después de tener una masa uniforme agrega la sal y debes amasar por unos 10 minutos más.
  2. Separa la masa en 8 porciones y colócalas en la bandeja que vas a llevar al horno. Deja reposar la masa por una hora, así la levadura hará su trabajo y la masa crecerá.
  3. Unos 30 minutos antes de que termine de reposar la masa, precalienta el horno a 190 ºC.
  4. En un recipiente hondo bate el huevo y unta un poco la superficie de cada pan.
  5. Coloca la bandeja en el horno durante 20 minutos y tendrás listo tu pan casero.

Recomendaciones

  • La sal es lo último que debes agregar a la masa, ya que si entra en contacto directo con la levadura puede dañarla y el pan no crecerá.
  • La mantequilla la puedes calentar un poco antes de agregarla. De esta manera te será más fácil poder mezclarla.
  • Si quieres puedes variar un poco la cantidad de levadura. Así podrás hacer que te quede más o menos esponjoso el pan.
  • Puedes rellenar el pan con queso para hacerlo más rico, o con lo que quieras.

Conceptos avanzados

Para comenzar debemos tener en cuenta los ingredientes básicos en la preparación del pan. Estos ingredientes son: harina, levadura, agua y sal.

Los ingredientes que mayor influencia tienen en el resultado final del pan son la harina, la levadura y el agua. Así que estos son los que analizaremos más a fondo.

Existen otros factores que influyen en la preparación de pan y están durante su elaboración. Los factores más influyentes son: el amasado, la fermentación y el horneado.

La elección de la harina

La harina es la base de todo pan y el factor que más influye en el sabor, textura y beneficios que pueda tener el pan. Existe una gran variedad de harinas y cada una tiene propiedades diferentes y por tanto usos diferentes. Aquí nos vamos a concentrar en las que se utilizan en la elaboración de pan.

Para comenzar hay que tener en cuenta las dos grandes clasificaciones: las harinas integrales y las harinas blancas.

Si no tienes mucha experiencia preparando pan, te recomendamos comenzar con harinas blancas. Las harinas integrales requieren mayor cantidad de agua y resultan en masas muy pegajosas que son más difíciles de amasar.

Las harinas más comunes son de trigo y puedes encontrarla tanto integral como blanca. Pero existen varios tipos dentro de las harinas de trigo.

Harina para todo uso

La harina para todo uso, conocida también como harina común, es una harina estable lo que la hace fácil de usar. Así que puedes comenzar a hacer pan casero con este tipo de harina. Pero debes tener en cuenta que tiene bajos niveles de proteína y fibra.

Harina para pan

Así es, existe una harina específica para preparar pan. Este tipo de harina tiene un mayor cantidad de proteína que la harina para todo uso y también una mayor cantidad de gluten. Le aporta una mejor estructura a la masa pero también requiere mayor experiencia para amasarla.

Otras harinas para pan

Existen varios tipos de harinas «alternativas» a las de trigo, con propiedades bastante interesantes. En su mayoría son harinas con más valor nutricional que el trigo.

  • Espelta: la espelta tiene mayor cantidad de minerales, vitaminas y proteína que la harina de trigo. Asimismo otorga un sabor diferente (ligero sabor a nuez) al pan.
  • Centeno: el centeno es más ampliamente conocido y puede ayudar con la diabetes, la menopausia y hasta para bajar de peso.
  • Avena: la harina de avena es buena para la digestión, ayuda a reducir los niveles de colesterol y es una buena fuente de energía.

Estos tipos de harinas requieren un poco más de experiencia para usarlos por la consistencia que llegan a tomar cuando se va a amasar. Lo que te recomendamos hacer es comenzar a hacer mezclas de harinas alternativas con harina de trigo.

Comienza con una proporción de 75% de harina de trigo y 25% de harina alternativa. De este modo irás adquiriendo las habilidades necesarias para trabajar mejor las masas de 100% harina alternativa.

¿Usar unicamente levadura?

El ingrediente más conocido para hacer crecer el pan es la levadura. Pero ciertamente no es la única forma para lograrlo.

Existe una alternativa a la levadura y es bastante común en la cocina. El famoso «polvo para hornear» pero ¿qué es exactamente el polvo para hornear? no es más que bicarbonato de sodio.

El bicarbonato te sodio lo que hará es «gasificarse» lo que creara pequeñas burbujas de aire en la masa. Esto sucederá cuando se este horneando el pan y por eso verás el pan crecer y quedar esponjoso.

La ventaja del polvo para hornear es que no necesitarás dejar reposar la masa lo que te ahorrará tiempo en la preparación. Pero ten en cuenta que es solo un pequeño truco y no tendrás el mismo resultado que usando levadura.

Por el contrario, la levadura necesita tiempo para hacer efecto en el pan y a este proceso se le conoce como fermentación. La ventaja es que este proceso le dará un mejor sabor al pan y la consistencia del pan, después de crecer en el horno, será mucho mejor.

También podrás encontrar varios tipos de levadura, aunque existen dos que son los más comunes.

  • Levadura fresca: normalmente viene en forma de dado y es húmeda. Es fácil de incorporar a la masa, solo debes desmenuzarla y agregarla a la mezcla. Debes refrigerarla bien para mantener sus propiedades.
  • Levadura seca: esta viene en forma de pequeñas bolitas y para usarla debes diluirla en un poco de agua y dejarla reposar un rato para luego agregarla a la masa. La ventaja de esta levadura es que es más resistente a las temperaturas y la humedad. Por esto te durará más si la reservas.

La proporción de agua

La cantidad de agua utilizada en la elaboración de pan casero, influye considerablemente. Ten en cuenta que hay harinas que requieren mayor cantidad de agua.

Pero no solo es por el tipo de harina que se usa más o menos agua. Dependiendo de la cantidad de agua usada el pan tendrá una consistencia diferente.

En general, cuando se utiliza mayor cantidad de agua el pan quedará con agujeros más grandes. En el caso contrario, el pan quedará más compacto al usar menor cantidad de agua.

Una proporción común entre agua y harina es de 6/10. Es decir por cada 1.000 gramos de harina añade 600 gramos de agua. Con esta proporción obtendrás un buen pan casero.

En esta proporción no se tiene en cuenta el uso de otro ingrediente liquido. Si utilizas leche, por ejemplo, debes disminuir la cantidad de agua.

El proceso de amasado

El amasado es un proceso bastante importante en la elaboración del pan. No solo para la integración de los ingredientes sino para darle la textura ideal a la masa. Lo que siempre se busca es que la masa termine sin pegarse a los dedos, que sea elástica y suave.

Como ya sabes, en algunas ocaciones vas a requerir más o menos agua. Lo que lleva a que tengas masas más húmedas y otras más secas. Y para ambos casos hay un método de amasado diferente.

Metodo de amasado frances

Este es el método que deberás usar para amasar las masas que son más húmedas. Y aquí tienes un video donde puedes ver como se hace.

Metodo de amasado tradicional

Este es el método que deberás usar para amasar las masas que son más secas. Y aquí tienes un video donde puedes ver como se hace.

La fermentación del pan

El objetivo principal de la fermentación es que la masa del pan crezca. La levadura lo que hará es liberar CO2 y este reorganizará la red de gluten. Mejorará la elasticidad de la masa, su sabor y su aroma. ¿Ves la gran diferencia a utilizar polvo para hornear?

Existen muchos factores que influyen en la fermentación pero los principales son el tiempo y la temperatura. Existen muchos métodos de fermentación para lograr propiedades diferentes en el pan.

Pero para preparar un pan casero basta con tapar la masa con un paño y dejarla a temperatura ambiente. La masa ya tendrá un buen tiempo de fermentación cuando haya duplicado su tamaño.

Ya sabrás que el tiempo que tarde en duplicar su tamaño dependerá de la temperatura y la cantidad de levadura que hayas usado.

La temperatura del horno

El último factor que afecta el horneado del pan es la temperatura. Para hornear el pan la temperatura del horno influye de dos maneras diferentes.

La primera de ellas es la temperatura promedio. Esta depende en gran medida de el volumen individual de pan que vas a hornear. Es decir, si vas a hornear panes pequeños la temperatura puede ser un poco más alta. Si por el contrario vas a hacer un pan grande en un molde, la temperatura debe ser un poco menor. Esto es porque se necesita un horneado más lento para que el centro del pan no vaya a quedar crudo y el pan no se vaya a quemar por fuera.

La segunda de ellas es la temperatura irregular. Necesitas de un horno donde la temperatura sea igual y constante. Muchas veces el pan crece de manera irregular porque la temperatura en algunas zonas es más alta o más baja. Así que esto influye mucho en el resultado final del pan.